Preguntas que nos llegan seguido sobre el cuidado del equipo
Antes de traer una computadora al taller, casi todos preguntan lo mismo. Acá van las respuestas sin vueltas, con lo que realmente se hace y lo que no se promete.
¿Cada cuánto conviene hacer una limpieza profunda?
Depende del ambiente donde vive la máquina. Un equipo de escritorio en una oficina chica con alfombra junta polvo mucho más rápido que una notebook que se guarda en un bolso. Si notás que el ventilador suena más fuerte o que el gabinete calienta de más, ya es una buena señal para revisarlo.
¿Qué incluye exactamente la limpieza de hardware?
Abrimos el equipo, retiramos el polvo de ventiladores y disipadores, y revisamos el estado general de los componentes. No es solo soplar por fuera: el polvo acumulado adentro es el que sube la temperatura y termina afectando el rendimiento.
¿Para qué sirve cambiar la pasta térmica?
La pasta térmica mejora la transferencia de calor entre el procesador y el disipador. Con el tiempo se seca y pierde eficacia, así que reemplazarla ayuda a que el equipo disipe mejor. Es una tarea de mantenimiento, no una solución mágica para cualquier problema de lentitud.
¿Conviene sumar un SSD y más RAM al mismo tiempo?
Muchas veces sí, porque las dos cosas atacan problemas distintos: el SSD mejora el arranque y la apertura de programas, y la memoria RAM da más aire cuando abrís varias cosas a la vez. Lo evaluamos según el uso real de cada persona, no por costumbre.
¿Me van a decir el costo antes de empezar?
Sí. Revisamos el equipo y damos un presupuesto claro antes de tocar nada. Si el trabajo no te cierra, no se avanza. Preferimos que sepas qué se va a hacer y por qué, en lugar de enterarte después.
¿Garantizan que va a quedar más rápido?
No prometemos resultados ni plazos de entrega. El mantenimiento preventivo ayuda a que el equipo trabaje en mejores condiciones, pero cada máquina es distinta. Si hay algo que no se puede resolver, te lo decimos de frente.