Si tu computadora de escritorio o notebook anda lenta, se apaga sola o directamente no enciende, este es el punto de contacto del taller. Escribinos o llamanos con lo que ya sabés del equipo: sirve para orientar la revisión antes de que lo tengamos sobre la mesada. No hace falta que sepas el diagnóstico, solo describir lo que ves.
Conviene anotar el modelo o tipo de equipo, qué síntoma aparece y desde cuándo, y si ya se probó algo por tu cuenta (otro cargador, otro cable, reinicio, limpieza por fuera). Esa información ayuda a estimar qué puede estar pasando y a preparar las pruebas. El taller trabaja con presupuesto claro antes de tocar el equipo: primero se revisa, se explica qué falla y qué opciones hay, y recién después decidís.
Atendemos a estudiantes, oficinas chicas, diseñadores freelance y familias de Buenos Aires que buscan una máquina confiable sin gastar de más. Si el equipo no arranca, si hace ruido, si levanta temperatura o si querés ampliar memoria o cambiar el disco por un SSD, contanos el caso y lo vemos.
Podés escribir por correo o llamar por teléfono. Contanos qué le pasa al equipo y coordinamos la revisión por esos mismos canales.
Si tu computadora de escritorio o notebook anda lenta, se apaga sola o directamente no enciende, este es el punto de contacto del taller. En el mensaje conviene contar qué tipo de equipo es, qué síntoma aparece y desde cuándo, y si ya probaste algo antes de traerlo. Con esos datos se orienta mejor la revisión y se estima qué puede estar pasando.
El taller trabaja con presupuesto claro antes de tocar el equipo: primero se revisa, después se explica qué falla y qué opciones hay, y recién ahí decidís. El formulario envía tu mensaje al taller y muestra una página de confirmación técnica. No crea una cuenta, no genera un pedido, no reserva un turno ni cobra nada.
El taller está en Buenos Aires y trabaja con equipos de escritorio y notebooks. Si querés acercar una máquina, escribirnos o llamarnos, estos son los datos de contacto. No hay formulario de reserva ni turnos automáticos: primero se conversa el problema y después se coordina.
Buenos Aires, Antonella 1 26 F
Es la dirección que figura como contacto del taller. No implica un local de atención al público ni un punto de retiro; cualquier coordinación se hace antes por teléfono o correo.
Sirve para contar qué le pasa al equipo: si no enciende, si se apaga solo, si anda lento o si querés consultar por un armado a medida. La respuesta se coordina por este mismo canal.
Podés describir el modelo o tipo de equipo, el síntoma y desde cuándo aparece. Esa información ayuda a orientar la revisión antes de traer la máquina al taller.
Cuanto más claro sea el relato, más rápido se puede estimar qué revisar. No hace falta saber de hardware: alcanza con describir lo que se ve y se escucha.
Con esos datos se puede orientar la revisión y explicar qué opciones existen. El presupuesto se da antes de tocar el equipo: primero se revisa, se cuenta qué falla y recién después se decide si avanzar.